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domingo, 26 de junio de 2011

Colores del Agua





Lance colores en una pecera,
peces rojos, verdeazul, dorado,
de uno en uno, los fui fijando
flotando en mi reino,
nadaron alborozados.

Delirante estos colores que se vienen a mi vida,

inundando mis entradas

y tapando las salidas.






miércoles, 15 de junio de 2011

El Precio



Mi alma no encajaba en nada

la tempestad era mía,

más nadie la poseía.




Su silueta encallada

en el mar de una botella

pesadamente se inclinó

murmurando quedamente.


Abre tu puerta,

soy la sombra,

deja entrar mi alma…


Revélame, desátame,

despega los huiros de mis rocas…

gritó la esperanza.


Mis nudos eran ciegos,

la silueta disuelta

no era real,

solo era un puñado de sal.


Mi voz rompiendo el oleaje,

testigo destemplado del viento.

pertenece a este momento,

no distingue el mas allá.


Descansar, olvidar,

poderoso placer renunciar al presente,

vivir en la nada, satisfecha de ti

pagando el rescate que una vez te pedí.

jueves, 9 de junio de 2011

Danza el Viento












Sobre la península en sol

ondula lentamente mi energía

lo puedo ver en el espejo del agua.

Ritmicamente entras profundo en mi bosque

viento fresco que mueve mis pezones

tu ronca voz canta al filo de la luz del alba.

Mi grito singular,

curando a su paso

las heridas boquiabiertas,
sobre el silencio de paja.

Somos amantes que ven pasar la vida sin calcularla

filtrando en sus cuerpos olas de deseos,
lujuria de espuma que arroja la mar.


Recojo las redes,

estoy borracha de ti

y sobria de mi.


Haz cabalgado en mis acantilados,

amándo mi geografía silvestre

emancipada me he fugado

de tus ojos libres.

lunes, 6 de junio de 2011

Diosa de Paseo




La leonada bruja
bajo descalza por la calle desierta
derrocha su hirviente cabellera dorada
improvisadas madrugadas

Mira ceñuda buscando un milagro
perdió en la noche su cetro y su manto
llevando en sus manos
las llaves de su pérfido juego.

Ni el rubor que la agita
ni el nácar de su piel
ni sus fronteras sinuosas
cómplices de sus excesos,
nadie salva a la diosa.

La bruja arranca sus sueños tristes
y borra las huellas de la fatalidad,
un glaciar en el espejo le devuelve la mirada.
_ “hay algo ardiente en mis labios
que incansables muerden
esta interminable eternidad
la muerte me debe y quiero una mortaja digna”