Seguidores

jueves, 24 de mayo de 2012

Canción Azul

Mi lengua pasea por tu copa,
derrite cada nota que no pronuncio.
Esa canción sacude el viento de mi alma.

La sombra de mis dedos
dibuja un tallo perdido
en un bosque cambiante.

 Mi mariposa es frágil
sueña dulcemente
se insinúan azules sus alas
volando en tu copa.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Poeta Oscar Hahn



He querido compartir con ustedes, la entrevista que realice al destacado poeta, ensayista y crítico chileno Óscar Hahn, este año, en Febrero de 2012, y que apareció en la Antología de la Revista Rumana Orizont Literar Contemporan. Con motivo de haber ganado por segunda vez en Chile, el Premio Altazor 2012, galardón que los propios artistas dan a sus pares, por su obra “La primera oscuridad”. Entre sus obras, destacan “Esta rosa negra” (1961), “Mal de amor” (1981), “Flor de enamorados” (1984), “Estrellas fijas en un cielo blanco” (1988), “Antología virtual” (1996), “Hotel de las nostalgias” (2007) y “Archivo expiatorio” (2009), entre otras. ha sido reconocido con numerosos Premios como el que otorga la Casa de América de España, en 2006; el “José Lezama Lima” de Cuba, en 2008, y el Iberoamericano de Poesía “Pablo Neruda”, en 2011, por mencionar algunos.

¿Qué te estimulo en tu niñez para que escribieras poesía?

Bueno, yo creo que en mi niñez nada, porque yo empecé a escribir o hice el primer intento cuando tenia 16 años, y fue a raíz de un acróstico que una novia me pidió que le escribiera. Yo no sabia qué cosa era un acróstico, así que le pedí a un amigo mío que lo hiciera y lo presenté como mío. Yo no tenía ninguna relación con la poesía, cero, nada. Esta niña lo leyó, pero no me creyó que era mío, entonces me dijo: “A ver, escribe otro acróstico aquí mismo”. Cuando yo me vi en la situación de tener que hacerlo, lo hice. Me pareció raro que no me costara nada. Entonces dije: “Qué curioso, yo puedo hacer esto”. Ahí me di cuenta de que tenía ese don. A los dieciséis años, después de la historia del acróstico, escribí una serie de poemas. Eran como veinte. Los relei, pero no me gustaron y los tiré al agua en un rio.