Viajando voy en brazos del viento
sin la voluntad de las nubes
que se apilan inconclusas
en las esquinas del cielo.
He de empapar mi cuerpo desierto
en el roció salvaje,
trinar a mediodía
y volver muy entrada la noche.
Renacemos a diario
comos semillas errantes,
como flores nuevas,
consumiéndonos sobre la superficie.
Nada concluye
solo la agitación de mi mente,
cerniendo tormentas
de un pasado que no acabo de dejar.
* Pintor José Moreno
* Pintor José Moreno





