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martes, 6 de septiembre de 2016

EL DESIERTO



  El desierto entra en mis zapatos...
en mi garganta, en mi ropa.

Quiero llegar a ti
 A pesar de las grandes distancias
Recorrer palmo a palmo
tus Dunas y cerros
no hay caminos trazados en mis sueños

Mi corazón 
Late violento frente a las palabras
Que salen de tu boca
Tengo miedo de este juego imparable 

En este lugar desértico
se amontonan mis deseos no cumplidos.

Una tempestad ardiente
barrerá estos obstáculos
y
caeremos  al mismo abismo

No vivos...no muertos
seguiremos solos e inmersos 


 Cruzaremos el planeta 
condenados
a poseernos con locura,
 condenados
a ser quemados
   por un sol lujurioso

+ Gesine Marwedel

lunes, 8 de agosto de 2016

El Lenguaje Bajo el Agua

Ese día llegué más temprano de lo previsto a la casa del profesor. Le pedí ayuda con un poema. A lo que accedió. Abrió la puerta y tras saludarnos nos dirigimos a su escritorio donde el computador nos esperaba encendido.

       Las paredes estaban atentas a mis pasos instintivamente el techo se agacho un poco. La silla tosió ligera y crujió. Empecé a explicarle de que se trataba el poema.

      Desde la hoja desconfiando, el poema cerraba una y otra vez los ojos; temiendo lo peor. Un halo de pesimismo invadió el lugar, se acentuaron las sombras a mi alrededor.

     Algo se me rompió dentro y en un sólo acto cómo un Vesubio que libera su energía un diluvio de lágrimas cayó sobre el poema, diluyendo las letras: flotaban las sillas, las mesas, el computador, sobre las olas que crecían a cada pestañeada. Bombeaba mi corazón arrítmico en un túnel sin ventilación. 

Se rompieron las cadenas, el agua escurrió sobre nuestras ropas, sobre el piso, las ventanas explotaron.  La puerta sin pensarlo se abrió ante el océano de lágrimas que crecía, imposibilitado de avistar tierra.  Las palabras flotaban panza arriba disolviéndose.

Corrió el agua escaleras abajo, hasta llegar al primer piso del edificio.
Sin sentido para el que las leía, las letras lograron incorporarse. Ya nada las bloqueaba; ni una opinión fútil, ni un dogma las pararía. Rieron al ver las duras paredes de la razón hecha escombros.
 
La fuerza titánica del agua derribo los edificios circundantes,  uniéndose al flujo de un destino común.  Su objetivo era hundir la realidad bajo el peso del agua.

 A lo largo de la ribera del Mapocho, peces nuevos asomaban su cabeza fuera del agua, chillando:
 “La cultura esta en crisis” “Hasta las letras de los poemas se sublevan” “Quien cuidara de nosotros?”-  “Somos el lenguaje que nada contra la corriente”

Todos los medios dieron una amplia cobertura a este nuevo fenómeno, trasmitiéndolo en vivo y en directo por todos los medios digitales y analógicos por 34 horas seguidas.

 (Ese día aparece borrado en mi calendario)

* Koi

martes, 26 de julio de 2016

SUEÑO DE UNA SOMBRA

Miro el soñador su sombra
Asombrado la encontró cansada y ojerosa
La sentó bajo un árbol para que descansara
Le echo aire suavemente
Temiendo que desapareciera
soñando se volvió de lado 
la sombra se miro al espejo 
 susurrando ...

¿Cuándo seguiremos tu y yo
el mismo camino?
Algo parecido al amor
nos une en este sueño.
Si estas despierto
 un silencio bruto
nos piensa

Estoy sin aire
 sin arder
 sin soñar 
 soledad inastillable


lunes, 11 de julio de 2016

CASIDA INCONCLUSA

 Apertura Nostálgica
                             Primer Parte

Un manuscrito a dos aguas
con letras que se van espesando
por lo intransitable del camino
Viene al índice de mi memoria


  Las pulsiones en la pila bautismal
   me hicieron saltar por los aires
agrietando mi costado.

Sembrar a mi antojo
mañanas recién cortadas,
recicla partículas fantasmas
que no paran de circular por mi cabeza

   La sombra del presente,
 mutación antojadiza, helada
me rasguña muy adentro.

Han sido veintiún mil días
  de silencio desgastado

Al levantarse los cambios la falda,
un montón de invasores bárbaros atisban.
  Encogido mi orgullo grita ante esas migajas

  ¡Oh destino, deja ya de golpear     

                                                        con tu ola mi pie!

* Santos Hu




sábado, 25 de junio de 2016

Todo lo mueve el hombre Que se sienta en la montaña que digiere a la ciudad


Desvisto el paisaje  
solo para recordar
que hay un piano enterrado en la arena.

Inexpugnables alambradas y cercados
 cada vez más altos,
 puas eléctricas
 cámaras felinas y focos de deshechos

Expulsada por una corriente de aire
 la noche a gatas se aferra a la cornisa.

Temporera la mañana
usa audífonos raros
para no escuchar el grito de los pájaros
que se estrellan en las ventanas de los edificios espejos

Esta todo cerrado al entendimiento de la naturaleza

¡Ay la montaña que digiere a la ciudad!

Se traga el smog y cierra la puerta
de este tronco invertebrado

de hiper carreteras
a la hora de rezar por el taco
autos, buses, camiones
pasan las cuentas de un eterno rosario.

Asfalto que tapa los campos
Hileras de frondosos kilómetros
 torres, torretas, molinos eólicos

¡Todo lo mueve el hombre

Que se sienta en la montaña que digiere a la ciudad!

* Mosaico de Sandy Shimmel

martes, 14 de junio de 2016

Innomine Amor



En mi palma derecha
el calor de tu despedida
indiferente y fría
guardas tu mano izquierda

De incógnito a mi sombra
pintura negra del Universo
se le corta el deseo
roja la pupila temblando de ira




No me salen las palabras
no me sale el verbo
con el que hacer algo de fuego

Una llovizna de lagrimas
ensucia mi espejo

 … Amar ...
Verbo condicionado.


* Jimena Vellegal







martes, 7 de junio de 2016

Mutilacion

MUTILACION
Carmen Troncoso Baeza

Yacía sobre la cama.
Componían la escena
mi torturador
y lo que quedaba de mi cabeza.

Malditas las voces
que escuchabas.
Amarrada a un
precipicio desdentado
me torturabas lentamente.
.
Primero mutilaste
mis labios.
No te basto con eso;
me quemaste los brazos,
cercenaste uno a uno mis senos,
creías que esos gritos
y esa mueca de espanto
eran mi risa triunfal.

Agotada tu fuerza
sin añadir nada más
me volaste el alma



………..












UNA FIESTA INOLVIDABLE
Carmen Troncoso Baeza

Me invitaste a una fiesta,
el festejado
un pintor famoso.

Nos recibió la vanguardia
salpicando de carcajadas
 las paredes.

La música a ratos,
Casi un sollozo.
Cada vez mas gente
en los pasillos, en el baño
no me veo las manos
el neón brilla entre los dientes.
La luz estroboscópica
Desnuda mi pecho,
Bailamos muy lento.

En los ojos del pintor
Negras cabalas.

Hiperventilados,
Bebimos del dulce y del fuerte.

Llegamos a casa,
Después del borrón
del amanecer.

El celular estridente
nos volvió a la realidad
Era el amigo de la fiesta.

Tu mirada de piedra
se clavo en mi cara.
Mis gritos fatalizaron el aire.
Te rasguñe,
Al suelo me tiraste,


Los golpes vinieron
Cargados de rabia
Del cauce del pasado

Escribiste la historia
De tu infancia traspuesta
A puñetazos en mi cara

Una ola en mar abierto
retumba en mi pecho
todo es soledad y miedo
violentos golpes
que enrojecen
el día y la noche
como la sangre derramada en vano
porque creías tener “la razón”


sábado, 28 de mayo de 2016

LA CASONA DEL CERRO


Con largos silbidos
pájaros invisibles saltan a mis palmas
 picotean complacidos
la intuición regalada del tiempo

En el infinito un sol porteño
cuelga sus rayos.
Caen las estrellas,
caen los reflejos,
cae mi memoria al negro espejo del mar


En la casona del cerro
se durmió mi corazón
embriagado con el amor salado del puerto.


domingo, 15 de mayo de 2016

PANCHO PUERTO (VALPARAISO)

EL PUERTO.

En tono atiplado
se escuchan las voces
herrumbrosas del puerto.  

En la rada soy lobo marino
nocturno cachalote, altivo cormorán.
Me vuelvo lancha cruzando la herradura
 las joyas del Pacifico lucen
 en la noche

todo su esplendor

Por costumbre el invierno
le regala a Pancho puerto
el erizado viento
 y la lluvia copiosa.
Al garete se retiran los barcos
Arrancando del temporal inclemente.

Esclavizo mis penas de invierno
diciendo, no tengo frío.
En las esquinas del viejo cerro
los besos obligados
son las esquirlas del viento surazo





martes, 26 de abril de 2016

MI JARDIN

MI JARDIN


Los arboles me llaman
estirando sus ramas
los abrazo y cuelgo
de cabeza
para sacar 
nueces, higos y ciruelas
los damascos picados de pájaros
sucios los comeré  

borrando de mi boca
el tinte de la fruta fresca

Mantos de Eva ocultan orugas
que ascienden mohínas al olivo,
 guirnaldas peludas
de encendidos colores,
ocultas tras las aceitunas
que se descuelgan entre mis trenzas.

Camelias de fucsia furioso
blancas y en tonos rosa,
heliotropo fragante
 trepando al solsticio
un jazmín siberiano.

Transitan caracoles,
babosas, chanchitos
ordenadas filas de hormigas
cienpiés sin ojos,
furtivas arañas
tejiendo con sus telas
resistentes laberintos.

La palmera anida visitantes emplumados
 torvos cernícalos, zorzales, tortolitas
lechuzas blancas de punto fijo,
me asustan sus nocturnos craqueo
cuando fulmines se lanzan
sobre una presa que no tiene albedrío.

LOS LIMITES DEL JARDIN

En los muros de mi jardín

los pájaros
conspiran con sus trinos
bulliciosos colores en mi mente

Por la escalera colgante
subo a la húmeda zona de la niebla
oteando la bruma en el horizonte
mi árbol casa se eleva vertical
sus ramas rasguñan
con preguntas a un cielo macilento

Capullos 
de flores domingueras,
flor de la pluma
primores alados
migran en mi lenguaje

La maleza interminable
pichogas y ortigas
glorieta de rosas mosqueta
en el sendero, los nardos

Borrándose las nubes

aparecen mas recuerdos
he ido descifrando 
esta linea del tiempo
Frágiles delfinium,
 cedrón, rododendro...


* Jorge Ignacio Nazabal  -  Cuba