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viernes, 13 de noviembre de 2009

CIUDADANO COMERCIAL

Ubique un muro
de un ancho convincente
no mas ancho que sus brazos extendidos
y vistase con el,
despacio pongaselo
con los pies para adelante
para que se siga ciñendo
a las normas de otros.
Si le crujen los huesos
no se preocupe
se acostumbrara a ese dolor
y empezara a encogerse
sensiblemente.
Sintonice una radio a un volumen sideral
con audifonos que tapen totalmente
sus orejas y cuide que el ritmo sea narcotizante
reiterado y desafinado ex profeso.
Mire fijamente su Mini Computer,
luche contra el puntaje que tiene acumulado
por años de juego constante.
Sientase vivo con el grito de las calles,
con el acogedor pavimento,
con edificios de vidrios polarizados,
no se preocupe si no recuerda su nombre
ese esfuerzo no vale la pena,
cuando su corazon sincronice
con el pulso comercial del mundo
solo ahí liberese, se ha encontrado
a si mismo,